Clima frío? tu piel y su rutina también cambian!

Clima frío? tu piel y su rutina también cambian!

A medida que comienza a hacer más frío y empezamos a usar calefacción para estar cómodos, nuestra piel también siente ese cambio y lo muestra por diferentes signos que puedes identificar fácilmente.

En esta temporada, el ambiente en Chile se vuelve más seco y, en muchas ciudades, la contaminación aumenta a causa del aumento del tráfico y de la calefacción, entre otros. Todo esto puede hacer que la piel se deshidrate, se irrite o incluso empeore si ya tienes rosácea, acné o tu piel es propensa a manchas.

 

Un estudio reciente realizado en Corea del Sur mostró que en ambientes interiores fríos y con calefacción, la piel tiende a secarse más y a acumular células muertas, lo que puede traer varios problemas cutáneos que pueden controlarse con el cambio de hábitos de cuidado y con la inclusión de ingredientes cosméticos que cuiden apropiadamente nuestra barrera cutánea. 

 

🔍 ¿Qué cambios podemos notar en la piel durante esta época?

  • Sensación de tirantez o incomodidad después de limpiar el rostro.
  • Aparición de zonas con descamación o textura áspera.
  • Aumento del enrojecimiento, especialmente en mejillas y nariz.
  • Brotes de rosácea o acné más frecuentes.
  • Pérdida de luminosidad y tono apagado.

 

El aire frío y seco reduce la humedad de la piel, disminuyendo su capacidad de retener agua y provocando deshidratación, sumado a que la calefacción artificial seca aún más el ambiente interior, favoreciendo la pérdida de agua transepidérmica (TEWL). Muchas veces la calefacción genera contaminación, que intensifica el estrés oxidativo, genera radicales libres y agrava condiciones como rosácea, acné e hiperpigmentación.

🌬️ ¿Por qué es necesario cambiar la rutina en esta época?

 

Todos estos cambios en la piel, la hacen propensa a deshidratación, aumento de la sensibilidad e incluso a daño en la barrera, por lo que cambiar la rutina, es algo necesario.

 

¿Qué podemos hacer?

 

  • Dar el paso a limpiadores suaves: En esta época, menos es más. Se recomienda usar limpiadores con un pH piel y en lo posible, con surfactantes menos irritantes (tipo syndet, es lo ideal). Para pieles muy sensibles o con la barrera alterada, evitar la doble limpieza puede ayudar a prevenir enrojecimiento o ardor, ya que la limpieza suele representar una alteración a la barrera cutánea.

    Nuestras recomendaciones:
    MIXSOON Centella Cleansing Foam 🫧
    CELIMAX Dual Barrier Mild Gel Cleanser 🫧
    TIAM Snail & Azulene Low pH Cleanser 🫧

     

  • Antioxidantes y calmantes: Aplica antioxidantes tópicos, como vitamina C, resveratrol, coenzima Q10, idebenona o niacinamida. Ayudan a proteger la piel del estrés ambiental y reducen la inflamación. Son ideales para calmar la piel cuando se siente más sensible. Centella asiática y Houttuynia cordata, que calman la piel, reducen rojeces y fortalecen los capilares. Son muy útiles en pieles sensibles o con tendencia a la rosácea.

    TIAM Vita C Source
    BY WISHTREND Propolis Energy

PYUNKANG YUL Black Tea Deep Infusion Toner

 

BEAUTY OF JOSEON Relief Sun Rice Probiotics (SPF50+ PA++++) 🌞

 

Además, puedes incluir productos que contengan:

 

 

La Clave: construir capas de protección 

Para retener la humedad en la piel se usan tres tipos de ingredientes en capas sucesivas: hidratantes (atraen agua), emolientes (suavizan y rellenan) y oclusivos (sellan la humedad).

  • Humectantes: por ejemplo, ácido hialurónico, glicerina o pantenol. Estos compuestos atraen y retienen el agua en el estrato córneo. Aplícalos sobre la piel limpia y sin dejar secar para mejorar la penetración.

     

  • Emolientes: lípidos y aceites (ceramidas, escualano, manteca de karité, ácidos grasos) que rellenan las grietas entre células. Estos lípidos son esenciales en la barrera cutánea: las ceramidas, junto con ácidos grasos y colesterol, forman una estructura cohe­siva que evita la pérdida de agua transepidérmica. De hecho, las ceramidas son lípidos clave para la función de barrera y la hidratación de la piel.

     

  • Oclusivos: ingredientes más pesados como la vaselina, siliconas o aceites densos. Crea una capa que impide la evaporación excesiva. Por ejemplo, puedes usar cremas o ungüentos con vaselina, cera de abejas o manteca de karité en las capas finales. Estos sellan los humectantes previos y protegen contra el aire frío.

     

En conjunto, estas tres capas ayudan a mantener la piel nutrida: los humectantes traen agua, los emolientes reponen lípidos y los oclusivos evitan su fuga. Así se minimiza la sequedad y sensibilidad típica del frío.

 

🌟 Momento Ideal para Introducir Despigmentantes

 

El otoño/invierno es la temporada ideal para iniciar o intensificar tratamientos despigmentantes, pues la baja radiación solar reduce el riesgo de efectos secundarios. 

Ingredientes como niacinamida, arbutina y ácido tranexámico ayudan a inhibir la producción de melanina y aclarar manchas. Por ejemplo, la niacinamida mejora la barrera y atenúa la pigmentación desigual; se ha demostrado que refuerza la función cutánea y reduce la TEWL (pérdida de agua trans-epidermal). El ácido tranexámico tópico y la arbutina también son efectivos para este fin. 

Si no te atreviste a comenzar con retinoides en verano, este es un buen momento para introducirlos en tu rutina. Lo mismo sucede con exfoliantes químicos en concentraciones adecuadas para la tolerancia de tu piel (PHA, AHA). 

En invierno la piel puede tolerar mejor los retinoides porque hay menos sol, pero recuerda atenuar la frecuencia y combinar con mucha hidratación. La vitamina A acelera la renovación celular desde el interior, pero suele resecar: por eso, úsala por la noche y alterna con noches de solo hidratación o reparación. 

Al aplicar ácidos exfoliantes (glicólico, mandélico, láctico, gluconolatona), respeta también una rutina rica en humectantes y oclusivos para evitar descamación excesiva. En todos estos casos, continúa usando protector solar diariamente, ya que la piel renovada sigue siendo sensible al sol.

 

Revisa nuestro post sobre manchitas para que sepas exactamente qué sumar a tu rutina.

 

¿Y qué rol cumple la contaminación en el estado de nuestra piel?

En otoño e invierno, ciudades como Santiago o Temuco, entre otras, sufren alta contaminación por material particulado PM2.5 (especialmente por quema de leña y calefacción). La exposición a PM2.5 provoca estrés oxidativo en la piel, dañando lípidos, proteínas y ADN celular, e inflamando los tejidos. 

En términos prácticos, esto se ve en nuestra piel como envejecimiento prematuro (manchas, arrugas, pérdida de elasticidad) y en empeoramiento de condiciones como eczema, acné o rosácea. Además, el aire caliente y seco de la calefacción interior contribuye a la deshidratación pues “extrae” humedad de la piel (TEWL). También el humo de leña contiene irritantes (CO, compuestos orgánicos) que pueden enrojecer ojos y piel.

Para mitigar estos daños ambientales conviene reforzar barreras antioxidantes y protectoras: por un lado, continúa con los antioxidantes tópicos (vitamina C/E, té verde, niacinamida, bifida ferment) para neutralizar radicales libres. Por otro lado, emplea productos ricos en lípidos reparadores (ceramidas, ácidos grasos, colesterol) y oclusivos para sellar la barrera. Incluso una rutina nocturna con serum de ceramidas o un sleeping pack con beta-glucanos puede ayudar a reparar la barrera dañada. 

Algunos estudios demuestran que ingredientes como el Bifida Ferment Lysate (extracto fermentado de Bifidobacterium) fortalecen la función de barrera y protegen la piel contra el estrés oxidativo e inflamatorio, justamente útiles en ambientes contaminados. 

 

En resumen: antes de salir, considera aplicar cremas antioxidantes o un serum protector; al llegar a casa, hidrata en profundidad y repara la barrera para contrarrestar la contaminación ambiental, revisa nuestras recomendaciones y si necesitas ayuda, agenda una asesoría con nosotras, te orientaremos!

 

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